La subida imparable de los seguros privados de salud

Es uno de los productos que más se ha encarecido en la cesta del IPC. Las primas de salud son un 43% más caras que hace una década

Rafael de las Cuevas

Mientras la sanidad pública se enfrenta a sobrecostes, recortes y empresarios que se acogen a amnistías fiscales, el negocio de los seguros privados de salud va viento en popa. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el indicador que mide el precio de las pólizas de salud ha subido un 43% en la última década. Muy por encima de la mayoría de productos que se usan para medir el Índice de Precios de Consumo (IPC). En la cesta del IPC, compuesta por 126 productos, sólo le superan la joyería, el tabaco y la enseñanza superior.

Cada compañía revisa las pólizas anualmente –según criterios propios, que varían de una a otra–, y puede elevar el coste de la póliza dependiendo de las características de cada asegurado. Lo que está claro es que la tormenta económica apenas ha hecho mella en un sector que sube precios cada año a un ritmo constante, sin importar que le pille la crisis (en 2009, por ejemplo, su tasa de variación interanual era de casi 7%). Incluso en un contexto adverso como el actual –la inflación lleva tres años chapoteando en cifras mensuales negativas– sigue subiendo por encima del 4%.

Deterioro de la sanidad pública

Los tijeretazos a la sanidad pública han creado un caldo de cultivo ideal para el engorde del sector privado. Según el Dr. Marciano Sánchez Bayle, portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, “los recortes que se han llevado a cabo en los presupuestos sanitarios han empeorado en general el servicio. Se han incrementado las listas de espera”. En efecto, la media de días en lista de espera quirúrgica ha pasado de 70 (en 2006) a 89 (en 2015), según datos del Ministerio de Sanidad.

Además, continúa Sánchez Bayle, “la crisis no ha afectado a todo el mundo por igual. Ha habido gente que ha salido beneficiada económicamente. Si vemos la renta per cápita en deciles o quintiles de población, en los más altos no ha bajado el poder adquisitivo, es probable que incluso haya subido”. Un grupo privilegiado que, en su opinión, “Ha tenido un incentivo claro para utilizar los seguros privados”. También apunta una causa (ésta más reciente) del alza de tarifas: la subida del IVA sanitario –del 10% al 21%– que entró en vigor en enero de 2015.

Envejecimiento de la población

La salud es un gasto difícilmente prescindible que casi todo el mundo coloca en primer lugar de su lista de prioridades. ¿Pero qué justifica pagar más cada año por las primas? Fuentes del sector privado consultadas por este medio justifican así las subidas: “En primer lugar, se han ampliado las coberturas para ofrecer un producto más completo. A un seguro estándar se añaden extras, por ejemplo, dos visitas gratuitas al podólogo o dos limpiezas dentales al año”.

Otra de las razones que esgrimen para explicar la subida de tarifas es la inversión en tecnología: “La maquinaria médica es cara y también el material”, aseguran estas mismas fuentes. “En conjunto requiere mucha inversión. Por ejemplo, instalar y mantener máquinas para hacer un TAC”. Y la última es de tipo demográfico: “La población española está envejeciendo. Pongamos una mujer que contrató un seguro con 55 años. Diez años más tarde, con 65, tiene más achaques; así que es más probable que aumenten sus visitas al médico”.

Las tarifas de las primas no están sujetas a autorización administrativa, y responden al régimen de libertad de competencia en el mercado de seguros. A mayor demanda, el precio sube. El profesor de Economía Sergi Jiménez Martín, de la Universidad Pompeu i Fabra, opina que “individuos y familias de renta alta y/o individuos que trabajan en grandes empresas son los casos más frecuentes de personas que pueden permitirse este tipo de seguros”. El caso de las empresas es especialmente representativo. Cada vez más corporaciones en España optan por ofrecer algún tipo de póliza a sus empleados. Un estudio de ICEA revela que el crecimiento en primas de los seguros colectivos de salud en 2015 fue cinco veces superior al de los individuales. El profesor Jiménez apunta otra posible causa de que los seguros médicos sigan subiendo: “Seguramente influyan los movimiento de concentración en el sector de hospitales privados, que pueden haber elevado los precios”.

La sanidad privada, al alza

El gasto público en España ocupa la mayor parte del gasto sanitario total. Pero en la última década se ha producido un incremento de la gestión privada y se han impulsado instalaciones destinadas al uso privado o mixto. Se han han ampliado los servicios en clínicas y centros especializados para acoger la demanda creciente de pacientes asegurados. En cuanto a la hospitalización, se mantiene en niveles similares a los de hace diez años: El porcentaje de camas públicas sigue ocupando casi dos tercios del total.

En algunas Comunidades autónomas se ha incrementado el número de concesiones de servicios –como la limpieza o el catering– que antes se gestionaban públicamente. Por ejemplo, en 2012 el gobierno autonómico de Esperanza Aguirre impulsó una ley de modificación de presupuestos mediante la cual se procedía a “la externalización de los servicios no sanitarios necesarios para el adecuado funcionamiento de la red de centros del Servicio Madrileño de Salud”.

Según la Organización Mundial de la Salud el gasto total en salud en 2006 se repartía entre un 73% público y un 27% privado. Sin embargo, desde el inicio de la crisis económica, la balanza ha bajado en favor de este último. En 2014, la proporción era del 71% público y 29% privado. Es decir, el porcentaje de gasto sanitario privado en España es superior al de países como Italia (24%), Alemania (23%), y Francia (22%).